Las melillenses Lydia y Patri forman a las Guerreras del futuro

Acompañamos al equipo infantil del Torreblanca, entrenado por Patri y Lydia, en uno de los partidos decisivos de la liga

Las melillenses Lydia y Patri forman a las Guerreras del futuro

Acompañamos al equipo infantil del Torreblanca, entrenado por Patri y Lydia, en uno de los partidos decisivos de la liga

El MSC Torreblanca FS va mucho más allá de los equipos en primera o segunda división. Desde el club están trabajando a diario para hacer crecer el fútbol femenino en la ciudad y formar a jóvenes jugadoras para que, en un futuro no muy lejano, se conviertan en jugadoras profesionales.

Un trabajo en el que no sólo se implican miembros de la junta directiva o diferentes entrenadores y padres, también se implican las jugadoras de primera división. Las melillenses Lydia y Patri, que llevan defendiendo el escudo blanquinegro desde su creación, son las encargadas de entrenar y dirigir al equipo infantil Guerrero. Un equipo que cuenta sus partidos por victorias y que está llamado a luchar por el título liguero a final de año.

Estas jugadoras, que un día empezaron a entrenar al fútbol con la misma edad que sus alumnas, ahora se encargan de asegurar el futuro del futsal femenino en la ciudad, de hacer que aprenden y que se diviertan; y que vayan aprendiendo de dos jugadoras profesionales asentadas en primera división después de dos años en la máxima categoría del futsal nacional.

Este miércoles, en el campo de las ‘Pistas de Tenis’ las Guerreras se impusieron 2 – 0 a una combativa Peña Real Madrid que desaprovechó un penalti a favor en la primera mitad. Las jugadoras blanquinegras: Desi, Carla, María, Martina, Eva, Nour, Omaima, Asía, Salma; lo intentaron desde el primer minuto con diferentes tiros lejanos, buscando a las jugadoras de banda y tratando de superar a la portera rival que tuvo un papel muy destacado.

Sólo Carla, desde lejos, fue capaz de superar a la meta merengue (en dos ocasiones) para conseguir los tres puntos para el conjunto Guerrero.

Un partido de formación, en el que el colegiado, además de arbitrar, tuvo un papel muy importante en la educación y en el aprendizaje de este deporte y que terminó con el Fair Play de un partido entre amigas y, seguro, futuras compañeras de equipo.

Gran trabajo de cantera el que están realizando el club en formación de jugadoras con representación en tercera división, cadete, infantil, alevín y prebenjamín. Cerca de un centenar de jugadoras melillenses que se divierten y juegan al fútbol defendiendo el blanco y el negro de las Guerreras